viernes, 28 de febrero de 2014

El profesor José Antonio Caballero aborda en su ponencia una de las cuestiones centrales de nuestras XXVI Jornadas

José Antonio Caballero es doctor en Filología Clásica por la Universidad de Salamanca y Profesor Titular de Filología Griega de la Universidad de La Rioja. Hace ya casi treinta años que viene compaginando las labores docentes con las investigadoras y de gestión. Ha publicado numerosos trabajos científicos en formato de monografías, artículos en revistas españolas y extranjeras y capítulos de libros específicos sobre sus líneas de estudio: la historia de la prosa literaria griega, los mitos y su función en la literatura, la tradición clásica de la historiografía española y, sobre todo, la Retórica Clásica y sus aplicaciones en el análisis literario y en la producción de textos persuasivos. Asimismo ha intervenido con ponencias y comunicaciones en diversos congresos nacionales e internacionales, relacionados especialmente con la Retórica (México, Ámsterdam, Los Ángeles, Estrasburgo, Montreal, Bolonia, Chicago, etc.) y ha impartido cursos como profesor invitado en varias Universidades (Salamanca, Cádiz, León, Sevilla, País Vasco, Zaragoza, UNED, etc.). No obstante al mismo tiempo piensa que es necesario difundir en la sociedad, fuera del ámbito universitario, los valores culturales del mundo clásico. Por ello, ha escrito artículos de “proyección cultural”, ha impartido conferencias en los más variados marcos sociales e institucionales, ha dado charlas divulgativas en colegios e institutos y también en las Aulas de la Tercera Edad. En nuestras Jornadas, el próximo sábado 8 de marzo, tocará precisamente, con su erudición y capacidad de conectar con el auditorio, uno de los temas que mejor conoce:

Retórica clásica: convencer y persuadir
Los antiguos griegos, después de años de experiencia y observación, sistematizaron un conjunto de reglas, esquemas, formas de expresión y estilos para conseguir un discurso persuasivo, y a esto dieron el nombre de Retórica. El objetivo era, en principio, enseñar el uso de la palabra en público a cualquier ciudadano que, en ambiente democrático, podía lograr mediante un discurso eficaz la adhesión de sus conciudadanos a sus planteamientos o propuestas. La Retórica nos descubre las claves del juego comunicativo y actúa defensivamente contra las insidias de la persuasión oculta y malintencionada. No hay que olvidar que la Retórica ha sido y es soporte de la propaganda política. Y, sobre todo, ha encontrado un nuevo cultivo en la práctica de la publicidad comercial. Por ello, las reglas de la Retórica, no las de la Retórica restringida que atiende tan sólo a los aspectos verbales del discurso, sino las elaboradas por los grandes rétores de la antigüedad, actualizadas y complementadas a lo largo de la historia, tienen todavía hoy validez, porque constituyen una sólida base teórica y práctica en la enseñanza de los resortes que intervienen en la persuasión y porque nos sirven de guía en el proceso de elaboración y ejecución del discurso.